El final de la fiesta deja un Alcalá de Henares reluciente
El pasado domingo 30 de agosto echamos el telón a nueve jornadas intensas de Ferias y Fiestas en nuestra ciudad. Conciertos, peñas, atracciones y un ambiente festivo llenaron las calles de Alcalá de Henares de vida y recuerdos. Sin embargo, mientras los vecinos disfrutaban del ocio, un engranaje silencioso pero fundamental trabajaba incansablemente para asegurar que, al día siguiente, todo estuviera en su sitio.
Un despliegue humano y mecánico sin precedentes
Para hacer frente al aumento significativo de residuos y actividad durante estos días señalados, la empresa Valoriza, encargada de la limpieza viaria, activó un dispositivo especial que estuvo operativo entre el 22 y el 30 de agosto. La magnitud del operativo fue considerable, llegando a contar con hasta 70 personas dedicadas exclusivamente a las celebraciones. Estos equipos se organizaron en turnos de mañana, tarde y noche para cubrir la totalidad del horario festivo.
No solo se reforzó la plantilla humana, sino que también se movilizó una flota importante de maquinaria. Una treintena de vehículos, incluyendo barredoras, baldeadoras, hidrolimpiadoras y camiones recolectores, recorrieron la ciudad para garantizar la higiene de los espacios públicos. Esta combinación de recursos permitió atender con eficacia las zonas de mayor concentración de personas.
Estrategia de actuación en puntos clave
La planificación del servicio no fue aleatoria, sino que se adaptó estratégicamente a la programación de cada jornada. Los esfuerzos se concentraron en áreas neurálgicas como el Recinto Ferial, la emblemática Plaza de Cervantes y otras zonas principales donde se desarrollaron las actividades. En estos puntos, la alta afluencia de visitantes obligó a ajustar horarios y recorridos para intervenir tanto durante los eventos como inmediatamente después de su conclusión.
Una parte crucial del trabajo comenzaba justo cuando terminaban los conciertos o cerraba el recinto. A medida que el público se retiraba progresivamente, los equipos intensificaban sus labores de recogida de residuos, vaciado de papeleras y contenedores, así como el barrido y baldeo de las calles. El objetivo era claro: que la huella de la fiesta permaneciera el menor tiempo posible en el pavimento.
Normalidad desde primera hora de la mañana
El éxito de este operativo se mide en la tranquilidad con la que los alcalaínos han podido despertar cada mañana. La combinación de tareas de mantenimiento durante las horas de mayor actividad y las intervenciones intensivas nocturnas permitió que, a primera hora, los espacios públicos estuvieran nuevamente preparados para el funcionamiento habitual de la ciudad y para dar la bienvenida a una nueva jornada de festejos.
Es importante reconocer la labor de los trabajadores de limpieza y mantenimiento, quienes desarrollaron su cometido mientras la ciudad celebraba y, especialmente, durante las horas posteriores a los eventos. Su trabajo, a menudo invisible cuando se realiza correctamente, ha sido la clave para que Alcalá de Henares recuperara su actividad habitual sin arrastrar los restos de una semana de gran intensidad.
Con el cierre de las Ferias y Fiestas de 2026, concluye también este dispositivo extraordinario. La fiesta ha terminado, pero los buenos recuerdos permanecen, y lo más importante, nuestras calles han vuelto a la normalidad limpias y sin resaca, listas para seguir siendo el orgullo de todos los vecinos.


