Del pueblo vaciado a la sobremesa: dos exposiciones que se pueden ver en la Casa de la Juventud
Hay lugares que uno lleva dentro aunque hayan pasado los años, y hay tardes que se recuerdan mejor que cualquier fotografía. Sobre esa doble idea se levanta la propuesta que la Casa de la Juventud de Alcalá de Henares ofrece desde el pasado viernes: dos exposiciones que, con lenguajes muy distintos, hablan de lo mismo de fondo, aquello que nos hace sentir que pertenecemos a un sitio.
La inauguración contó con la presencia de las dos artistas y de la concejala de Familia, Infancia y Juventud, Pilar Cruz, además de otros miembros de la Corporación municipal. El denominador común de las muestras es claro: el arraigo, la memoria en familia y las relaciones que vamos construyendo con los lugares y los objetos de todos los días.
'Solanillos del extremo': la memoria de los pueblos en gran formato
Quien entre por el vestíbulo se topará con la propuesta fotográfica de Erica Santos, titulada 'Solanillos del extremo'. La pieza central son 18 retratos de gran tamaño impresos sobre lona plástica, acompañados por un vídeo de alta resolución que completa el conjunto.
Con este trabajo, la autora reflexiona sobre el vínculo con el territorio y sobre la llamada España vacía, entendiendo la infancia y los recuerdos como una especie de patria a la que siempre se puede regresar. La belleza de lo sencillo, el peso de las tradiciones y esa sensación de hogar que reconocemos sin saber explicar por qué recorren todo el proyecto. Merece la pena detenerse ante cada rostro y dejar que las historias que evocan hagan el resto.
'La sobremesa': cuando lo mejor de la comida llega después
En la Sala de Exposiciones, la joven ilustradora alcalaína Lucía Gordillo Colás presenta 'La sobremesa', una mirada tierna y con sentido del humor sobre todo aquello que ocurre alrededor de una mesa cuando ya nadie se quiere levantar.
El origen del proyecto está en los álbumes familiares: la artista se dedicó a rescatar fotografías antiguas de comidas y reuniones, y sobre esa memoria levantó la muestra. A ese material suma obras creadas desde el presente, inspiradas en la mesa de su salón, en los objetos que la ocupan y en las historias nuevas que poco a poco van formando su propio archivo.
Porque en esa mesa sucede mucho más que una comida. Primero el mantel invita a todos a sentarse; después aparecen las conversaciones que se alargan, algún juego, las miradas que se cruzan y los gestos de cada comensal. Lo que cada persona llevaba acaba mezclándose en un desorden compartido que, en la propuesta de Gordillo Colás, dice mucho de nuestra forma de relacionarnos.
Para contarlo, la creadora despliega técnicas variadas: grabados, pinturas, dibujos a tinta y una pieza de animación digital. Con todos estos recursos convierte un escenario tan familiar en un observatorio desde el que contemplar cómo se cruzan las historias y cómo se construye una experiencia común entre quienes comparten el rato.
Horarios para no perderse la visita
Ambas exposiciones se pueden visitar de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00 horas, y los sábados de 17:00 a 21:00 horas. Los domingos la Casa de la Juventud permanece cerrada. Si el fin de semana pide un plan tranquilo o quieres escapar del ritmo de la semana, acercarse a estas salas puede convertirse en ese pequeño viaje emocional que proponen las dos creadoras.
Con esta doble propuesta, la agenda cultural alcalaína suma una cita que mira hacia dentro: hacia los pueblos que nos marcaron y hacia las mesas donde crecimos. Dos maneras muy distintas de volver a casa sin necesidad de salir de la ciudad.


