Cultura

Dos días para descubrir Alcalá de Henares como si fuéramos visitantes

Planes para recorrer Alcalá de Henares a fondo: Cisneros, Cervantes, Complutum, el Corral de Comedias y las mejores tapas en dos días.

Dos días para descubrir Alcalá de Henares como si fuéramos visitantes

Vivimos en una de las ciudades con más historia de España y, sin embargo, muchos de nosotros caemos en la misma trampa que el resto de madrileños: dejamos los tesoros que tenemos al lado para otro día cualquiera. Este post es una invitación a quitarnos esa asignatura pendiente y dedicar, como mínimo, un par de jornadas completas a recorrer Alcalá de Henares con ojos de visitante curioso.

La ciudad que soñó Cisneros

Para entender nuestra ciudad hay que remontarse a 1499, cuando el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, regente de Castilla, fundó el Colegio Mayor de San Ildefonso, corazón de lo que hoy es la Universidad de Alcalá. Aquella apuesta por el saber transformó una villa medieval en un espacio pensado para el conocimiento, con un modelo urbano que sirvió de referencia a otras universidades de Europa y América. No es casualidad que la ciudad figure en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, dentro del reducido grupo de cinco enclaves de la Comunidad de Madrid, junto al Paisaje de la Luz, El Escorial, Aranjuez y el Hayedo de Montejo.

Quien quiera saber más del personaje puede acercarse al Museo Cisneriano, instalado en el Palacio de Laredo, un edificio de finales del siglo XIX obra de Manuel José de Laredo, un polifacético que fue a la vez arquitecto, decorador, restaurador, escenógrafo y alcalde de la ciudad. Sus salas sorprenden por sus decoraciones de inspiración mudéjar, gótica, hispanomusulmana y neoclásica. Merece también una visita la Catedral Magistral, levantada entre finales del XV y comienzos del XVI en estilo gótico isabelino, cuyo título guarda una exigencia singular: sus canónigos debían ser doctores en teología, de modo que vida religiosa y académica quedaron unidas.

Huellas de Cervantes y de Roma

El vínculo con Miguel de Cervantes es otra de nuestras señas de identidad. El Museo Casa Natal recrea una vivienda de época ligada a la tradición de su nacimiento aquí, y el Centro de Interpretación Los Universos de Cervantes permite profundizar en su vida y su legado literario.

Bajo nuestros pies late, además, un pasado mucho más antiguo: el término municipal acogió Complutum, una de las grandes ciudades romanas de la península ibérica. Hoy puede visitarse, entre otros vestigios, la Casa de los Grifos, llamada así por los seres mitológicos con cuerpo de león y cabeza de águila que aparecen en una de sus pinturas más características.

Tapas, torno y teatro

Tras tanto patrimonio toca reponer fuerzas. Por el entorno de la Calle Mayor, la doble vía porticada más larga de cuantas se conservan en Europa, bulle el ambiente del aperitivo: Taberna 7 y el restaurante Fino bar son apuestas seguras, y muy cerca esperan La Hostería del Estudiante, Ambigú o Ki-Jote. Unos huevos con morcilla, sopa de ajos o callos bastan para entender por qué ir de tapas por aquí es casi un deporte. De postre, las almendras garrapiñadas del Convento de las Clarisas de San Diego, elaboradas con receta centenaria y compradas a través del torno, una experiencia que acerca a la clausura y a la artesanía de otros siglos.

La tarde puede terminar en el Corral de Comedias, el corral documentado más antiguo de España y uno de los teatros históricos aún en uso más singulares de Europa. En sus más de 400 años de historia se ha ido adaptando a los tiempos: funcionó como corral del Siglo de Oro, luego como coliseo neoclásico e incluso como sala de cine. Otra parada imprescindible es el MARPA, el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, que ocupa el antiguo convento de la Madre de Dios, del siglo XVII, y propone un viaje por el territorio regional desde las especies animales desaparecidas hasta la evolución humana. Y si el día pide un final elegante, el Casino de Alcalá combina ambiente decimonónico con una cocina de primer nivel, frente a la estatua de Cervantes en su plaza.

Cómo llegar y cuándo venir

Conviene recordar que la ciudad está a unos 45 minutos del centro de Madrid y que se puede llegar en Cercanías o, en determinadas temporadas, a bordo del Tren de Cervantes. En la página de turismo municipal hay guías oficiales para organizar la visita. En el calendario no faltan citas: Complutum Renacida, la Semana Cervantina o la Semana Santa. Y quien quiera estirar el plan puede adentrarse en la Alcarria madrileña, con paradas en Nuevo Baztán, Olmeda de las Fuentes y Loeches. Son tantos los planes que, para conocerlo todo a fondo, hacen falta al menos dos o tres días. Una buena excusa para mirar el calendario y reservar ya, sea en el próximo puente o entre semana.