La viuda de Juan Tamariz busca un nuevo hogar en Alcalá de Henares
La reciente despedida del mítico mago Juan Tamariz ha dejado una profunda huella en el mundo del espectáculo, pero también ha revelado una historia personal que conmueve a muchos vecinos de Alcalá de Henares. Tras su fallecimiento, su viuda, Consuelo Lorgia, se encuentra en una situación de gran vulnerabilidad, luchando por salir adelante y buscando ahora una habitación que alquilar en nuestra ciudad.
Una maga sola y sin recursos
Consuelo Lorgia, también maga de profesión y compañera de Tamariz desde su matrimonio en 2008, ha contado con voz entrecortada cómo se siente «muy mal, muy deprimida» y al borde del desamparo. Apenas unos días después del entierro, denunció que fue apartada del cuidado de su marido en sus últimos momentos. Al llegar a la vivienda que compartían, descubrió que Juan Tamariz había sido trasladado a una residencia sin su conocimiento ni consentimiento. Tardó días en saber dónde estaba y, según relata, se le negó el acceso para visitarlo.
El legado se desmorona
Lo que parecía un matrimonio unido en la magia y en la vida se ha visto envuelto en una dolorosa disputa familiar. Consuelo asegura que las propiedades que compartían ya no existen: la casa en Madrid, la vivienda en Cádiz y otros bienes fueron vendidos antes del fallecimiento de Tamariz. Uno de los lugares más emblemáticos, ubicado en San Fernando, era conocido como el «Congreso de Cuatro Meses de Magia», un espacio donde magos de todo el mundo se reunían para compartir trucos y momentos inolvidables. Ese refugio también ha desaparecido.
Una vida que cambió en Alcalá
Hasta hace poco, Consuelo vivía en un piso de alquiler en Madrid que costaba 3.000 euros mensuales, un gasto que ahora no puede asumir. Llevaba cuatro años compartiendo ese hogar con Juan, donde ambos tenían sus pertenencias y su rutina. Sin ingresos estables y con la línea telefónica cortada desde diciembre —antes incluso de que su marido falleciera—, su situación se ha vuelto insostenible.
En medio de este drama, ha encontrado un rayo de esperanza: una persona en Alcalá de Henares estaría dispuesta a alquilarle una habitación. Para muchos vecinos, esta noticia no solo es un llamado a la empatía, sino también un recordatorio de que, detrás de las figuras públicas, a menudo hay historias personales complejas y humanas.
¿Dónde queda la magia ahora?
Mientras se esclarecen los detalles sobre el patrimonio y las decisiones familiares, la comunidad cultural de Alcalá y más allá observa con atención. Juan Tamariz dejó una huella imborrable en la historia de la magia española, y ahora su legado también incluye esta historia silenciosa de su última compañera, que busca reconstruir su vida lejos de los focos, en una ciudad que podría brindarle un nuevo comienzo.
En momentos como este, Alcalá de Henares no solo es cuna de Cervantes y universidad, sino también un lugar donde vecinos pueden tender la mano. Ojalá la magia, en su forma más humana, también encuentre espacio aquí.


