Una mañana de gasolina y tradición en nuestras Ferias
Si hay algo que define el espíritu de nuestras fiestas patronales en Alcalá de Henares, además de los encierros y la música, es la capacidad de reunir a gente con pasiones comunes. Este año, el asfalto del Recinto Ferial vibró de una manera especial gracias al Motoalmuerzo, una cita que se ha convertido en un clásico dentro del programa de las Ferias 2026.
La jornada comenzó temprano, con el ambiente cargado de expectación. Antes de que el sol estuviera alto, la carpa de la Peña Los Presidiarios ya era un verdadero hervidero. No era solo el olor a combustible, sino el aroma inconfundible del café y los churros que servían para entrar en calor mientras los pilotos ultimaban los detalles de sus máquinas. Era el momento previo a la gran salida, donde la camaradería se respiraba en cada rincón de la acampada.
Un desfile de dos ruedas por la Alcarria
A las 10:30 horas en punto, el silencio se rompió. Más de 170 motocicletas formaron una impresionante serpiente multicolor que comenzó a deslizarse fuera del Ferial. La estampa visual era potente: predominaba el negro, ese color tan asociado al mundo motero y a la identidad de los Presidiarios, pero salpicado por los colores vivos de cientos de carenados y depósitos.
Lo más destacado fue, sin duda, la variedad del parque móvil. Nuestros vecinos pudieron contemplar auténticas joyas sobre dos ruedas. Hubo espacio para la nostalgia con modelos clásicos que han hecho historia, conviviendo con lo más moderno del motociclismo actual. El abanico de marcas fue amplio, desde las icónicas Montesa, muy nuestras, hasta Honda, Yamaha o Ducati. Tampoco faltaron las imponentes Harley Davidson que aportan ese sonido grave característico.
Un capítulo aparte mereció la participación del Vespa Club Alcalá de Henares. Sus famosas «Avispas» se sumaron de nuevo a esta concentración, demostrando que la pasión por las dos ruedas en nuestra ciudad trasciende el tipo de vehículo y une a todos los enthusiasts bajo una misma bandera.
Ruta, gastronomía y vuelta a casa
La organización, fruto de la colaboración entre la Peña Los Presidiarios y los Hijos de Odín Moto Club, había diseñado un recorrido con mucho sentido. La ruta no se limitó a dar vueltas por aquí; el objetivo era llevar el nombre de las Ferias de Alcalá de Henares a todos los rincones posibles. La comitiva se dirigió hacia el Pozo de Guadalajara, atravesando numerosos pueblos para hacer sonar los motores por toda la Alcarria.
Tras el trayecto, llegó el momento de reponer fuerzas. El regreso a la carpa de Los Presidiarios marcó el final de la ruta y el inicio de la celebración. Allí, los participantes disfrutaron de la famosa Barbacoa XXL, un plato fuerte que nunca falta en estas citas y que sirve para sellar la amistad entre los asistentes. La jornada continuó con música, sorteos y los preceptivos agradecimientos a los patrocinadores que hacen posible este evento, además de alguna que otra sorpresa reservada para los más valientes que se animaron a participar.
Eventos como este demuestran que las Ferias de Alcalá son mucho más que una semana de celebraciones; son un punto de encuentro para las diferentes tribus urbanas de nuestro municipio. El rugido de estos 170 motores ha sido, sin duda, una de las bandas sonoras más emocionantes de esta edición 2026.


